El mito blanco del punk: Pure Hell los orígenes afrodescendientes del sonido sucio.

Hace poco escuche a esta agrupación, soy de los que gusta encontrar agrupaciones que el sistema mainstream de la música trato de enterrar, pero ahora gracias a plataformas digitales tenemos la oportunidad de escuchar esta agrupación punk con su disco Noise Addiction, que me ha volado la cabeza.

SONIDOS

Adrián Montenegro

9/24/20265 min read

Durante décadas se ha perpetuado la narrativa de que el punk rock fue una subcultura eminentemente blanca, gestada en los garajes de la clase obrera británica o en los antros sórdidos del Lower East Side neoyorquino. Sin embargo, la historia oficial suele adolecer de una amnesia conveniente . Años antes de que los Sex Pistols escupieron su nihilismo al mundo o que los Ramones acelerarán el compás a tres acordes, la furia, el ruido y la velocidad del movimiento ya estaban siendo moldeados por músicos afrodescendientes.

Entre esas leyendas sepultadas por la industria —junto a pioneros como la banda Death en Detroit, de los cuales hablaremos en una próxima nota — destaca con una fuerza arrolladora Pure Hell, considerada la primera banda de proto-punk compuesta íntegramente por músicos negros en Filadelfia durante la década de 1970.

La furia pura del infierno en la escena neoyorquina

Fundada a principios de los 70 por el vocalista Kenny Gordon (Kenny Infernus) y el guitarrista Michael Brandon (Bonn A.M.), Pure Hell nació en las calles de Filadelfia en un contexto de segregación implícita y tensiones raciales. Cansados de las etiquetas impuestas a la «música negra» de la época —encasillada rígidamente en el soul, el funk o el R&B—, la agrupación apostó por un sonido sucio, vertiginoso y agresivo, fuertemente influenciado por el glam rock de los New York Dolls y el hard rock de los Stooges.

Su estética era un puñetazo directo al rostro de la convención: peinados afro desordenados, cuero, cadenas, botas y una actitud confrontativa que desafiaba tanto a los supremacistas blancos como a las expectativas de su propia comunidad. Tras trasladarse a Nueva York, la banda se convirtió en una presencia habitual en santuarios de la escena subterránea como el Max's Kansas City y el CBGB, ganándose el respeto y la admiración de figuras como Sid Vicious, Lemmy Kilmister y Johnny Thunders.

La tiranía de la industria discográfica y su sádica forma de comercio.

A pesar de su demoledor directo y de contar con el apoyo de personajes clave de la época, la carrera de Pure Hell estuvo marcada por la marginación y el boicot comercial. En un mercado discográfico dominado por productores blancos que no sabían cómo vender a cuatro jóvenes negros haciendo un rock más rápido y ruidoso que el de sus contemporáneos, la banda enfrentó constantes trabas para publicar su trabajo.

Tras trasladarse a Nueva York y ganar relevancia en templos del proto-punk como el CBGB o el Max's Kansas City, Pure Hell viajó al Reino Unido a finales de los años 70 para realizar una gira europea y grabar su álbum debut, Noise Addiction, bajo la tutela del productor y mánager Curtis Knight (conocido por haber trabajado previamente con Jimi Hendrix). Sin embargo, durante esta etapa surgieron desacuerdos creativos, financieros y legales entre la banda y Knight.

Tras una disputa amarga al finalizar la gira en 1979, Curtis Knight se negó a publicar el material grabado, reteniendo los másteres del disco Noise Addiction.La imposibilidad de lanzar su música comercialmente, sumada al boicot de una industria discográfica que no entendía cómo promocionar a cuatro jóvenes afrodescendientes haciendo rock agresivo y acelerado, desgastó la dinámica interna de la agrupación. Para 1980, la banda colapsó y se disolvió oficialmente, justo cuando la primera ola del punk tradicional comenzaba a extinguirse.

El único sencillo que logró ver la luz en su momento fue una versión hiperacelerada del clásico de Nancy Sinatra, These Boots Are Made for Walkin', acompañado del tema No Rules. El álbum debut proyectado, titulado Noise Addiction, permaneció congelado durante casi tres décadas hasta que rescataron los másteres para su publicación en la década de 2000.

Los cuatro miembros fundadores tomaron rumbos distintos, aunque la llama de la agrupación volvió a encenderse décadas después.

Kenny "Stinker" Gordon (Voz / Bajo): Líder y vocalista de la banda. Tras la ruptura, continuó vinculado al ambiente musical. En la década de 1990, Gordon impulsó la reagrupación del proyecto en Los Ángeles. Fue la fuerza principal que luchó por recuperar los derechos de los másteres originales grabados en el Reino Unido, logrando que el álbum archivado, Noise Addiction, fuera finalmente editado y publicado de forma oficial en 2006 (casi 30 años después de ser grabado).

Michael "Spider" Sanders (Batería): Considerado una pieza fundamental por la velocidad y agresividad de su estilo en las baquetas. Sanders volvió a colaborar con Kenny Gordon en las reuniones de la banda a partir de los 90. Lamentablemente, falleció en 2008, convirtiéndose en el primer integrante original en partir antes de ver la consolidación del reconocimiento histórico del grupo en la escena del Afropunk.

Preston "Chipper / Chip Wreck" Morris (Guitarra): Responsable del sonido ruidoso, distorsionado y con matices glam-rock de Pure Hell. Tras la separación en 1980, se alejó parcialmente de los focos de la gran industria, aunque ha sido reivindicado con el paso de los años como uno de los guitarristas pioneros del proto-punk afrodescendiente.

Lenny "Steel" Boles (Bajo): El bajista de la formación clásica continuó participando de manera intermitente en las conversaciones sobre la memoria de la banda. Al igual que el resto, sufrió las consecuencias de la invisibilización mediática que sufrió el grupo durante los años 80 y 90.


La resurrección y el reconocimiento tardío

El caso de Pure Hell evidencia cómo el relato historiográfico del rock ha blanqueado sistemáticamente las raíces de los géneros más subversivos. El punk no nació en un vacío cultural, sino que heredó directamente la urgencia, el dolor y la rebeldía del blues y el jazz, estilos nacidos de la resistencia afroamericana.

Hacer punk siendo negro en la década de 1970 no era solo una elección musical; era un acto de insurrección política doble. Pure Hell desafió la segregación del circuito rockero y abrió la brecha por la que más tarde transitarían bandas fundamentales como Bad Brains, Fishbone, Whole Wheat Bread o la oleada contemporánea del movimiento Afropunk.

Reconocer a Pure Hell no es un acto de nostalgia, sino de justicia histórica: recordar que la crudeza, la velocidad y la falta de reglas que definieron al punk le deben su primer aliento a la resistencia negra.

A partir de 2012 y con la publicación del documental sobre la banda y su álbum rescatado, Pure Hell volvió a reunirse en ocasiones especiales. Participaron en festivales internacionales compartiendo escenario con bandas como Bad Brains, Buzzcocks y Public Image Ltd, logrando el lugar que la historia del rock les había negado en su juventud.


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